RELATO DE 2 PROFESORAS SOBRE RESURGIMIENTO DEL MACHISMO EN LAS AULAS
PROFESORA A:
Es constante: comentarios, chistes (el humor machista es muy habitual entre los jovenes, te lo aseguro), debates que se generan... Es algo que hace 10 o 15 años yo no veía en las aulas. Siempre estaba el cenutrio de turno que se sentía orgulloso de ser un machista y al que toda la clase miraba como si fuera el bufón entrañable; pero ahora sí veo más crispación y más polaridad entre las chicas y los chicos. Creo que los políticos y la propia sociedad (sobre todo esa podredumbre de las RRSS) están equivocando totalmente el planteamiento de lo que debería ser el verdadero feminismo. Creo de verdad que educadoras y feministas como Josefina Aldecoa, por ejemplo, se sentirían avergonzadas de lo que dicen muchas veces Irene Montero y los que entienden el feminismo siempre como odio y enfrentamiento. Eso se traslada a muchas niñas y, por tanto, también a los niños.
Gran error. Y repito: yo soy feminista y me gusta resaltar el feminismo en la educación, en la cultura... En mis clases me gusta explicar, por ejemplo, quiénes eran las Sinsombrero y contar por qué las mujeres de la Generación del 27 han sido silenciadas durante décadas. Pero jamás diría que la culpa de eso la tuvieron los hombres; en todo caso, la tendría la sociedad del momento, que sí era machista. Se puede hablar de feminismo sin defender el odio a los hombres. Es más, hay un montón de ejemplos de escritores feministas. El propio Cervantes, sin ir más lejos, escribió uno de los pasajes más interesantes de la defensa a la mujer hace más de 400 años.
Algunos feministas radicales creen que esto ha surgido ayer, con Podemos, y que son ellos los que le han descubierto al mundo esta lucha. Ni es así, ni saben hacerlo bien.
PROFESORA B:
Ya, ya... Ese es el problema de parte del feminismo actual (al menos en España): que algunas mujeres (sobre todo, dentro de la política) confunden ser feministas con hacer apología del revanchismo. Yo me considero feminista, pero me avergüenzan esas actitudes de "odio al hombre" que adoptan políticos tan mediocres como Irene Montero, Pablo Iglesias, etc. Para mí, que he sido 25 años militante de IU, el feminismo de Podemos es vergonzoso, casi infantil.
Y lo mismo le pasa a otras muchas mujeres famosas que utilizan las RRSS, no para hablar de feminismo, sino para alentar el enfrentamiento y el desprecio. Eso es muy cansino. Entiendo que sientan que durante siglos han sido heridas y ninguneadas por el machismo tradicional (porque eso es verdad), pero ahora que, afortunadamente, vivimos en una época totalmente distinta, avivar ese fuego es poco inteligente. Más que nada, porque ese feminismo radical del odio está provocando todo lo contrario: una reacción del machismo más recalcitrante y rancio en las generaciones más jóvenes. Y lo veo todos los días en mis clases de secundaria. Están brotando nuevas actitudes machistas entre chavales de 12-14 años porque están creciendo con ese clima de enfrentamiento HOMBRE-MUJER alentado, en muchos casos, por el feminismo radical. Yo he tenido, como tutora, que lidiar con un problema grave entre dos alumnos de 12 años y sus familias porque el niño llamó a la niña "feminazi". Que ocurran esas cosas es propio de esa sociedad de mierda que se alimenta de las redes sociales y de toda la frustración que la gente vuelca en ellas.
Igual no es muy popular lo que voy a decir, pero es lo que pienso: la efervescencia de este debate MACHISMO-FEMINISMO que ha brotado en los últimos años está podrida por las redes sociales y por una clase política tan ridícula como la española, sobre todo en sus extremos, que no pueden ser más rancios, antiguos y lamentables (léase VOX-Podemos). Eso también salpica, a menudo, a otros partidos, claro. Parece que si eres del PP tienes que atizarle a los feministas; y si eres del PSOE, llamar fachas y machistas a todos los hombres... Así nos va.
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